EL DIARIO DE MINA HARKER

Imagen relacionada

MINA HARKER y el señor Van Helsing ya veían cerca el castillo del conde Dracula  pues en las montañas se encontraban los lobos rodeando el castillo   desde la altura donde se encontraban se lograba ver como la nieve caía y giraba en torno a ellos con furia ; se acercaban cada vez  mas  hacia el castillo pero en el camino encontraron algo que los aterrorizo de miedo sobre la carretera había una gran caja cuadrada  la noche se iba acercando y sabían perfectamente que a la puesta del sol la cosa que estaba encerrada en aquella caja podría salir  ¿ QUIEN CREES QUE SE ENCONTRABA EN LA CAJA? siguieron su camino  y el señor Van Helsing saco su revolver y lo mantuvo a punto de disparar ya que mientras hablaban el aullido de los lobos sonaba mucho mas cerca el viento se hizo mas fuerte y la nieve caía con mas furia girando sobre ellos  sin descanso   comenzó la pelea entre Gitanos  y todas  la tripulación   favor de la señorita MINA HARKER mientras los observaban vieron el sol que se hundía en el horizonte y su expresión  de lo gitanos se convirtió de odio a una de triunfo  pero en ese preciso instante surco el aire terrible de Jonathan;  MINA aterrorizada de miedo grito al ver  que el señor HARKER   cortaba la garganta del vampiro mientras el puñal del señor MORRIS   se clavaba en su corazón fue como un milagro pero ante los ojos de todos el cuerpo se convirtió en polvo y este desapareció. El castillo de DRACULA  destacaba en ese momento contra el cielo rojizo y cada una de las rocas de sus diversos edificios se perfilaban contra la luz del sol poniente a los gitanos se alejaron a toda velocidad como si temieran por sus vidas los lobos los siguieron dejándolo solo al conde DRACULA  el señor MORRIS veía la sangre que salia de entre sus dedos. El señor HARKER tomo con suspiro  a la señorita MINA con su mano llena de sangre diciendo ¡vale la pena morir por esto! el sol estaba ya sobre los picos de las montañas y los rayos rojizos caían sobre su rostro del señor HARKER  con un impulso los hombres cayeron de rodillas y dijeron "Amen" con profunda emoción al seguir con la mirada que Quincey  señalaba. El moribundo hablo otra vez  -Gracias Dios mio todo esto no ha sido en vano! ¡vean! ¡Ni la nieve esta mas limpia que su frente!  ¡La maldición ha concluido!

Y ante nuestro profundo dolor, con una sonrisa y en silencio, murió un extraordinario caballero!


Comentarios